jueves, 19 de febrero de 2015

DE CUANDO NADIE FUE ALGUIEN ▲ De cuando Juan Tomás se fue a D.F. >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

De cuando Juan Tomás se fue a D.F. >> África no es un país >> Blogs Internacional EL PAÍS

Lola Huete Machado

África no es un país

"Salvo por el nombre geográfico, África no existe", decía Ryszard Kapucinski. Y sí, desde Europa, acostumbramos a simplificar su realidad hasta hacerla una y pobre, catastrófica y dependiente. Pero África es un continente: 55 países, mil millones de personas, multiplicidad de mundos, etnias, voces, culturas... África heterogénea y rica contada desde allí y desde aquí. Un blog coral creado y coordinado por Lola Huete Machado.

SOBRE LOS AUTORES

Lola Huete MachadoRedactora de El País y El País Semanal desde 1993, ha publicado reportajes sobre los cinco continentes. Psicóloga y viajera empedernida, aterrizó en Alemania al caer el muro de Berlín y aún así, fue capaz de regresar a España y contarlo. Compartiendo aquello se hizo periodista. Veinte años lleva. Un buen día miró hacia África, y descubrió que lo ignoraba todo. Por la necesidad de saber fundó este blog. Ahora coordina la sección Planeta Futuro.
Chema CaballeroChema Caballero. Llegó a África en 1992 y desde entonces su vida giró en torno a sus gentes, su color y olor, sus alegrías y angustias, sus esperanzas y ganas de vivir. Fue misionero javeriano y llevó a cabo programas de educación y recuperación de niñ@s soldado en Sierra Leona durante dos décadas, que fueron modelo.
José NaranjoJosé Naranjo. Freelance residente en Dakar desde 2011. Viajó al continente para profundizar en el fenómeno de las migraciones, del que ha escrito dos libros, 'Cayucos' (2006) y 'Los Invisibles de Kolda' (2009), que le llevaron a Marruecos, Malí, Mauritania, Argelia, Gambia, Cabo Verde y Senegal, donde aterrizó finalmente. Le apasiona la energía que desprende África.
Ángeles JuradoÁngeles JuradoPeriodista y escritora. Trabaja en el equipo de comunicación de Casa África desde 2007. Le interesa la cultura, la cooperación, la geopolítica o la mirada femenina del mundo. De África prefiere su literatura, los medios, Internet y los movimientos sociales, pero ante todo ama a Ben Okri, Véronique Tadjo y Boubacar Boris Diop, por citar solo tres plumas imprescindibles.
Chido OnumahChido Onumah. Reputado escritor y periodista nigeriano. Trabaja como tal en su país y en Ghana, Canadá e India. Está involucrado desde hace una década en formar a periodistas en África. Es coordinador del centro panafricano AFRICMIl (en Abuja), enfocado en la educación mediática de los jóvenes. Prepara su doctorado en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su último libro se titula 'Time to Reclaim Nigeria'.
Akua DjanieAkua Djanie. Así se hace llamar como escritora. Pero en televisión o en radio es Blakofe. Con más de tres lustros de carrera profesional, Akua es uno de los nombres sonados en los medios de su país. Residente en Reino Unido, fue en 1995, en uno de sus viajes a Ghana, cuando llegó su triunfo televisivo. Hoy vive y trabaja entre ambos países. La puedes encontrar en su página, Blakofe; en la revista New African, en Youtube aquí o aquí...
mapa de África



De cuando Juan Tomás se fue a D.F.

Por:  18 de febrero de 2015
Juan Tomás Ávila Laurel (Malabo, 1966) sigue viviendo la trashumancia.
Llevaba un tiempo en Barcelona, en una situación precaria tras el último retorno desde Guinea Ecuatorial. Allí le sorprendió la noticia de que el Financial Timeselegía su novela Arde el monte de noche (Editorial Calambur, 2009) para figurar en su guía de lecturas de 2014 como uno de los mejores libros del año pasado. Este mes de febrero, sin apenas tiempo para disfrutar de su éxito, lo sorprende en México, en una casa refugio para escritores en riesgo por problemas políticos y de libertad de expresión en sus países. Ahí les ofrecen calma y seguridad a cambio del compromiso de escribir. Se trata de la Casa Refugio Hankiki, en el mismo D.F., a la que llega, en gran medida, gracias al Pen Català. Pasará un mes y medio en la capital mexicana. Después, su vida volverá a ser improvisación, lucha y más viaje. Hablamos por teléfono justo antes de que tome un avión para cruzar el Atlántico.
"La verdad es que no le di mucha importancia a lo del Financial Times", reconoce, sencillamente, cuando habla de la nominación por la publicación de una de sus obras. "Hasta que amigos y conocidos y la gente de la editorial le dieron importancia ellos mismos. Lo cierto es que contribuye a la publicidad del libro. Hoy en día la repercusión que tenga tu obra depende de quién hable de ella. Pero no me pareció tan importante cuando recibí la noticia y la compartí en las redes sociales".
Reconocido como el escritor ecuatoguineano vivo más relevante, Juan Tomás se muestra siempre mesurado y humilde, como si escribir fuera casi un accidente, mientras que el activismo y la situación de su país le absorben casi todas las fuerzas y las ganas. Sobre todo y además de prolífico, casi incontinente a la hora de escribir, es un intelectual comprometido, incapaz de mantenerse en silencio ante la injusticia.
Juan_Tom_s

La historia de Juan Tomás Ávila Laurel es un puro avatar ligado a la literatura y la política. Coincidiendo con las Primaveras Árabes y una visita de una delegación española encabezada por José Bono a su país, inició una huelga de hambre. Corría el 11 de febrero de 2011. Tras 72 horas de huelga, dando tumbos por Malabo, decidió volar a Barcelona y continuarla en España. Pedía la dimisión deTeodoro Obiang, se sentía acosado y temía por su seguridad.
"Creía que se podía mover algo contra la dictadura. Deseaba intentar que los ecuatoguineanos hiciéramos causa común y lobby en España. El siguiente paso era volver al país y exigir cambios allí. A la hora de comprometerse, muchos no lo hicieron. Escribí un diccionario sobre la dictadura y volví allá en el 2013, porque mi salida fue algo inesperado y porque considero que la presión tiene que ejercerse en Guinea Ecuatorial".
Con posesiones y corazón dividido entre Barcelona y Malabo, Juan Tomás retornó a su país a pesar del miedo a ser encarcelado. Un temor más extendido entre sus conocidos y allegados en ambas ciudades que enraizado en su propia cabeza. 
"Se puede ser disidente y no morir. La gente me veía por Malabo y se hacía cruces. Me preguntaba cómo había vuelto al país. Regresé cuatro veces a Guinea desde que me vine para España. La última vez, el año pasado. Volví a Barcelona en Nochebuena".
Juan Tomás pasó su última visita a su país protestando con otros compatriotas, como Celestino Nvo­-Okenve, que tuvo menos suerte que él y acabó en prisión el pasado mes de enero. El motivo: una segunda Copa de África (CAN) en el país, tras la experiencia de la CAN 2012 compartida entre Guinea Ecuatorial y Gabón. Precisamente durante el transcurso de esta segunda CAN ecuatoguineana, en la víspera de su final en Bata, The Guardian publicó un artículo firmado por él en el que explicaba las razones para no apoyar la celebración de este evento en su país
"A causa de la negativa de Marruecos a albergar el trofeo por temor al ébola, mi país se vio obligado a ser anfitrión de ese evento este año. Guinea tomó el testigo. Fuimos a la calle por Malabo para colgar pancartas contra la CAN. Nos parecía peligroso e irresponsable, además de un gasto innecesario", precisa.
La CAN ecuatoguineana también es, en su opinión, una manera de legitimar al dictador que lleva más tiempo en el poder en tierra africana.


Juan Tomás sigue escribiendo, tanto novelas, ensayos, teatro y poemarios comosu blog en FronteraD. Guarda textos inéditos de hace años.
"Siempre escribo, aunque no tengo promesas de publicación de nadie. En Guinea tengo cosas a medio hacer y espero poder escribir algo ahora en México. También tengo un proyecto para editar en catalán, con el Pen Català, un libro sobre los africanos del monte Gurugú, cerca de Melilla. Es una novela, El juramento del Gurugú, que quisiera revisar y traducir al catalán. Pero no trabajo bajo presión. Escribo constantemente pero sin fechas de entrega ni perspectivas de ser publicado".
Juan Tomás Ávila Laurel es annobonés. Se formó como enfermero antes de llegar a las letras y trabajar en el Centro Cultural Español de Malabo, que abandonó con la huelga de hambre y el exilio en 2011. Entiende que el papel de un escritor no se queda en recrearse en la simple belleza estética y que existe un compromiso del intelectual para cambiar la realidad a mejor. La palabra es un arma, un instrumento, una marca.
Ahora debe estar hablando de ese compromiso con otros escritores como él, que tuvieron que abandonar sus países por comprometerse con sus conciudadanos e intentar cambiar una realidad gris y dura a fuerza de palabras. Allí escribirá, pero -sobre todo- pensará y hablará de disidencias.
Más información:
Juan Tomás Ávila Laurel en Literáfrica 


el dispensador dice:
siempre sé es anónimo... hasta que las circunstancias hacen que alguien que para los demás es "nadie", se convierta en "alguien"... a quien se le atiende, por lo que hace y por lo que dice, más por lo primero (hace) que por lo segundo (dice)... los remolinos de la vida producen hitos y referencias que despiertan a otros que necesitan ser tocados por esos "rastros" de esencias... en los que ellos mismos encuentran "algo" que los renueva... y ello siempre dura un tiempo, a veces corto, a veces largo, dependiendo de cómo se dan las convergencias y de cómo se producen las confluencias...

África ha sido tan denigrada por occidente que, durante siglos ha sido negada como polo cultural de la "gran cultura humana", esto es que ha sido negada como cultura distintiva por los propios mecanismos de poder corporativo de un occidente que además de perverso es cínico, evitando participaciones que le puedan alterar el paisaje diseñado por Europa y los ya oxidados criterios del imperio romano, que a pesar de haber caído, dan forma al poder en cualquiera de sus formas y expresiones...

no obstante ello, la realidad muestra que hay otra cara de la cultura repleta de rostros hasta ahora desconocidos por el mundo de los humanismos... y que tienen mucho valor para agregar... y que tienen mucho para contribuir al crecimiento social e individual de otros que no pertenecen, necesariamente, al continente africano, que de por sí es muy diverso y muy heterogéneo, un aspecto que occidente se preocupó en ocultar por miedo a verse invadido por visiones socio-tribales que para el imperio romano eran, son y serán inaceptables...

como sea, África desborda en letras, en arte de cualquier índole, esto es en "creación"... y debe prestársele mucha atención... porque lo que brota de ella son "humanismos", muchos de ellos jamás aceptados, otra tantas veces negados, burlados, disimulados, esclavizados, o simplemente borrados, tal sabe hacer el imperio con todo aquello que le modifica su paisaje de miserias humanas...

en medio debable global, un nuevo occidente está naciendo... y África, tiene mucho para aportar... en especial el valor agregado de los humanismos olvidados y de los otros omitidos... FEBRERO 19, 2015.-

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